Los más antiguos cuentan que, el Carajillo, nace allá por el siglo XV, durante la colonización de Cuba por parte de los soldados españoles.
Según la historia, para combatir la dureza del terreno y la falta de provisiones, los soldados crearon una bebida con productos autóctonos (licor, azúcar, melazas y canela), cuyo efecto reconfortante les proporcionaba e infundía “corajillo” en referencia al “coraje”, para enfrentarse con valor al combate.
El Quemaito es una bebida tradicional de carácter intenso y sabor inconfundible, inspirada en la clásica preparación mediterránea del “carajillo quemado”.
Este tipo de bebida tiene sus raíces en la cultura popular, especialmente en zonas del Levante español, donde el ritual de “quemar” el alcohol con azúcar y corteza de limón forma parte de la experiencia. El Quemaito embotellado recoge esa esencia y la transforma en un producto listo para disfrutar en cualquier momento, manteniendo su carácter auténtico.
A la vista presenta un color oscuro e intenso, con reflejos tostados.
En nariz es muy aromático, destacando notas de café recién hecho, azúcar caramelizado, canela y piel de limón. Este conjunto aromático resulta cálido y envolvente, evocando las sobremesas tradicionales.
En boca es dulce, potente y equilibrado, con un paso sedoso y un final largo en el que se combinan los matices tostados, especiados y cítricos. Su intensidad lo convierte en una bebida ideal para tomar en pequeñas cantidades, disfrutando de cada sorbo.
El Quemaito es perfecto para consumir como digestivo después de las comidas, solo o ligeramente calentado para potenciar sus aromas. También puede utilizarse como base para cócteles o combinaciones más creativas.
Si buscas una bebida diferente, con personalidad y tradición, el Quemaito es una excelente elección tanto para consumo propio como para sorprender en reuniones.
